Monchito: la historia del niño fantasma atrapado en los escombros del 85

Que en el 2017 se volvió a repetir la historia.

Ésta es la historia de Monchito, el “niño fantasma” que nunca encontraron tras el temblor del ’85 y que increíblemente se repitió 32 años después en otro 19S.

El sismo del 19 de septiembre de 2017 trajo a la memoria de todos los mexicanos con mayor fuerza lo acontecido en el terremoto de 1985, a pesar del ejercicio colectivo que cada año se realizaba en el que los mayores que habían experimentado en carne propia el sismo de hace 33 años, relataban a aquellos que aún no nacían —o eran demasiado jóvenes para recordar— la destrucción de la ciudad, la unión de un pueblo, así como algunos mitos.

 

La historia de Monchito

Entre los mitos que surgieron a partir del temblor del ‘85, está la historia de Monchito —Luis Ramón Nafarrate, de 9 años—, un niño “fantasma” que quedó atrapado en los escombros junto a su abuelo Luis Maldonado en el 148 de la calle Venustiano Carranza, en una vecindad de La Merced.

 

 

La supuesta evidencia de vida

 

Grupos internacionales de rescatistas como los italianos e israelíes, así como la Marina, determinaron que no había ningún sobreviviente entre los escombros; sin embargo, esto no detuvo la labor de otros voluntarios que aseguraban que aún existían señales de vida a 15 días del temblor —de acuerdo con la crónica del 7 de octubre de 1985 de El País—. Su principal evidencia eran los golpes que escucharon después de que estos lanzaran una pregunta «Si no puedes hablar da dos golpes» y los seguidos cuando preguntaron «Si eres un adulto, da un golpe. Si eres un niño, da dos golpes». Esto brindó esperanza a los rescatistas en el sitio, pero no encontraron nada. La labor de búsqueda y rescate terminó el 11 de octubre de aquel año, cerca de un mes después.

 

La cruda verdad

No obstante, El Informador del 9 de octubre del ‘85 publicó en sus páginas la noticia de que habían sido rescatados un par de cuerpos calcinados —pues al parecer dos tanques de gas estallaron— pertenecientes a Luis Ramón y su abuelo. Esto nos deja en la incertidumbre: ¿es que aquella nota también fue falsa y simplemente Monchito fue un fantasma, producto de una confusión que se convirtió en símbolo de la esperanza? Lo que es cierto es que en aquel momento un psiquiatra que había seguido la labor de rescate, declaró que todos ahí eran víctimas de una psicosis colectiva.

 

 

La historia de Monchito resonó nuevamente hace un año, cuando vimos a través de la televisión el entretejido de una telenovela en la que se buscaba con desesperación a una niña atrapada en los escombros de la escuela Enrique Rébsamen: Frida Sofía; sin embargo, su existencia y toda la historia que vimos reportada, resultó falsa.

 

 

Frida Sofía: un déjà vu de Monchito

Los reportes afirmaban que algunos presentes la vieron moviendo sus dedos, que les pedía agua y podían comunicarse con ella hasta por Whatsapp, que le daban leche como alimento por un tubo, etcétera. Personalidades como el entonces Secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, salió en cámara haciendo declaraciones de la búsqueda de la niña, y en especial, Televisa realizó una cobertura casi minuto a minuto de lo que sucedía en el colegio.

 

 

Sin embargo, la confusión inicial y posterior teatro que se formó alrededor del mito de Frida Sofía se terminó cuando Ángel Enrique Sarmiento, Subsecretario de Marina, declaró que ese caso no fue real y posteriormente ofreció una disculpa a todos los mexicanos que de alguna u otra forma habían seguido la nota con la esperanza de encontrar a la última niña con vida del colegio. Además de otras inconsistencias, como que sus padres no estaban en el sitio o que ninguno de los compañeros sobrevivientes conocían a una niña con ese nombre, se sumaron al descrédito de aquellos que habían lucrado con el sentir de la gente y televisado constantemente sobre la situación en el lugar.

 

 

 

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